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Número 4 - Agosto 2001
Adopción y acting out
Jorge R. Linietsky

(Conferencia pronunciada en la Comisión de Adopción del Colegio de Psicólogos de Quilmes en 1999)

Muy a menudo he observado una relación, tanto en casos de supervisión o en análisis, tanto de padres adoptantes o hijos adoptivos, o hermanos de adoptados, en los que me ha llamado la atención la presencia habitual de fenómenos de acting out en el adoptado, de un tipo insistente y sostenido, a veces durante varios años.

Lo he observado preponderantemente en adolescentes, - no digo que deba ser una norma en modo alguno -, quizás ha sido el azar de los casos que estuvieron a mi alcance, pero también he vuelto a comprobarlo en niños adoptados.

En alguna de las ocasiones en que volví a encontrarme con esta relación entre adopción y acting out, se me hizo presente una puntuación de Lacan en la Conferencia de Ginebra de 1975, sobre El Síntoma., que me ha parecido que puede ayudar a pensar esta relación. La cita es la siguiente :

"SABEMOS MUY BIEN EN EL ANALISIS, LA IMPORTANCIA QUE TUVO PARA UN SUJETO, VALE DECIR, AQUELLO QUE EN ESE ENTONCES NO ERA ABSOLUTAMENTE NADA, LA MANERA EN QUE FUE DESEADO. HAY GENTE QUE VIVE BAJO EL EFECTO, QUE DURARÁ LARGO TIEMPO EN SUS VIDAS, BAJO EL EFECTO DEL HECHO DE QUE UNO DE LOS DOS PADRES - NO PRECISO CUAL DE ELLOS-, NO LO DESEÓ. ESTE ES VERDADERA-MENTE EL TEXTO DE NUESTRA EXPERIENCIA COTIDIANA.

LOS PADRES MODELAN AL SUJETO EN ESA FUNCION QUE TITULÉ COMO SIMBOLISMO. LO QUE QUIERE DECIR, ESTRICTAMENTE, NO QUE EL NIÑO SEA EL PRINCIPIO DE UN SIMBOLO, SINO QUE LA MANERA EN QUE LE HA SIDO INSTILADO UN MODO DE HABLAR, NO PUEDE SI NO LLEVAR LA MARCA DEL MODO BAJO EL CUAL LO ACEPTARON LOS PADRES. SÉ MUY BIEN QUE ESTO PRESENTA TODA SUERTE DE VARIACIONES Y DE AVENTURAS. INCLUSO UN NIÑO NO DESEADO, EN NOMBRE DE UN NO SE QUÉ, QUE SURGE DE SUS PRIMEROS BULLICIOS, PUEDE SER MEJOR ACOGIDO MAS TARDE. ESTO NO IMPIDE QUE ALGO CONSERVE LA MARCA DEL HECHO DE QUE EL DESEO NO EXISTÍA ANTES DE CIERTA FECHA."

Voy a desarrollar esta puntuación de Lacan un poco más.

Lacan se refiere a un tiempo en el que el sujeto "no era nada"; ese modo de "no ser nada", como doble negación supone un "ser algo" en el modo en que fué deseado.

Ese "ser nada" concierne al objeto "a", es decir, ese real antecedente. El sujeto es "a", en esencia, es decir, que "a", es su ser de real, en tanto el sujeto se constituye en el campo del Otro. Esta referencia al Otro resulta imprescindible, además porque Lacan se refiere a uno de los dos padres.

Ahora bien, el hecho de que el sujeto sea deseado supone que el sujeto en ciernes, cumpla la función de estar en el lugar de "la falta del Otro". Es decir, que el sujeto representa algo, "a", que pone en juego en el Otro una falta, es decir, un deseo en el Otro. El Otro puede encontrarse en posición de perder algo por el deseo que le pone en juego nuestro sujeto, como "a".

En este punto, cuando esto se realiza, el sujeto "es la falta del Otro".

Es decir, el sujeto aquí como "a", tiene una relación causal con el deseo del Otro, es causa de un deseo en el Otro.

Esto quiere decir, que el sujeto como "a", es decir, él mismo como falta real,…podríamos decirlo de otra manera, él mismo como "deseo viviente", digámoslo así, no como sujeto, sino como deseo viviente, interesa particularmente al Otro. Se trata de que al Otro le interesa particularmente el deseo del sujeto.

El sujeto puede alcanzar una certeza, porque se trata de una certeza alcanzable respecto de este lugar. El niño puede tener la certeza de que si él falta, le falta verdaderamente al Otro. Sólo que el sujeto no sabe nada respecto de ésto, porque precisamente, esta dimensión de ser objeto es irreductible al significante. Sufre, no la represión primaria sino la esquizia de este objeto.

Vamos a ver enseguida que ésta imposibilidad de representación del objeto que el sujeto es, constituye uno de los problemas del acting out.

De esta manera, el Otro, cuando esto se realiza, deviene para el sujeto el soporte de su castración, como castración real, en tanto el sujeto es "a".

Justamente el fenómeno del duelo se produce cuando alguno de estos Otros para los que hemos sido su falta, fallece. Porqué allí, la castración vuelve sobre nosotros, como el "a" que somos para el Otro y es respecto de ésto que éramos, que se produce la pérdida del duelo.

Es decir, estamos de duelo por alguien de quien podemos decir "yo era su falta", y no lo sabíamos, es decir, no sabíamos que estábamos en ese lugar, y esto se juega más allá de que nos lleváramos bien o mal con el difunto.

Lo que se vé habitualmente es que este desconocimiento que teníamos, se invierte y a la función de ser su falta, la retraducimos bajo la forma culposa y defensiva de que nosotros le hemos faltado, cuando justamente en éso éramos indispensables para el Otro.

Esta función de ser la falta del Otro, en tanto, podríamos decir, falta abierta y nunca clausurable, hay que diferenciarla inmediatamente respecto de" ser el Falo del Otro", es decir, de la identificación que sería capaz de colmar la falta del Otro.

Si el sujeto se vé identificado al Falo, desde el Otro, en ésto se ve precisamente rechazado como " a", porque sólo interesa al Otro por su semblante imaginario del Falo, capaz de sostener un fantasma de madre colmada. Por eso Lacan dice que la Madre Fálica, es precisamente la que deja caer al niño, a la que se le cae de los brazos, o teme que se le caiga. Es decir, aquí, respecto de la madre fálica, el sujeto es dejado caer como "a"; no se realiza ser la falta del Otro, es decir, poder ser contado por el Otro como "deseo viviente".

De la misma forma, esto no se realiza, si el sujeto es llamado a encarnar el objeto de goce pulsional del fantasma del Otro.

Ahora bien, podemos decir entonces, que esta dimensión de "ser la falta del Otro", es lo que no se realiza de ninguna manera, en el caso al que se refiere Lacan del niño no deseado, que ha devenido un deshecho del Otro. Y lo interesante, es que luego dice que ésto deja sus huellas, aunque más tarde haya sido acogido; es decir, "adoptado", podemos agregar nosotros.

Evidentemente, al decirle a un hijo adoptado la verdad respecto de su origen, no hay manera de evitar que se articule este rechazo del sujeto como "a".

Lacan cita una fórmula en el seminario de La angustia : "Desde el momento en que eso se sabe, en que algo de lo real llega al saber, hay algo perdido : y el modo más certero de abordar ese algo perdido, es concebirlo como un pedazo del cuerpo", es decir, referirlo a una automutilación, ya que de otra manera es irrepresentable. También el objeto transicional de Winnicot viene a cumplir esta función de representación de la precariedad del sujeto.

Pero sin duda no puede ser indiferente, para nosotros, la posición actual del Otro, es decir, el lugar desde donde esta verdad sobre la adopción es dicha, cuál es la causa por la que esta verdad es dicha, en qué momento vital del sujeto, bajo que contexto, etc.

Recuerdo dos casos de muchachas adolescentes adoptadas, donde en una el acting out tomaba la forma de robos periódicos que obligaban a los padres a una severa vigilancia del dinero, cerrar cajones, placards. Su madre estaba manifiestamente dedicada a un goce caritativo de hacer el bien a los menesterosos, y le dijo "la verdad" cuando tenía tres años. Ella insistía en afirmar, -porque era una afirmación-, respecto de cómo su hija llevaba esa vida cuando ella se desvivió por darle todo para que no le faltara nada. Podemos pensar que su madre le dijo la verdad, en cuanto a que era ella una hija adoptada, es decir, "una adoptiva", pero en tanto un desecho del Otro, es decir el objeto de su fantasma de beneficencia, alguien sobre quien realizar el goce del bien..

En el otro caso, el acting out consistía en una sexualidad manifiestamente promiscua, y su madre le dijo la verdad de su orígen, a los once años, pocos días después de su menarca. Es decir, se sobreimprimió el rechazo originario al rechazo a lo femenino, tal como estaba planteado en ese caso.

Voy a desarrollar ahora, algunas precisiones sobre el acting out.

El acting out es un hint, una señal, un guiño al Otro que no puede articularse como Demanda al Otro.

Está en lugar de una demanda, y concierne siempre a una relación necesaria del sujeto con "a".

Se presenta en la conducta, es decir, en el discurso del sujeto con un caracter claramente mostrativo dirijido al Otro.

El acting out presenta al objeto "a" articulado, es decir, sitúa en una escena esta dimensión en la que el sujeto es "a", pero en tanto caído del deseo del Otro , y esta cuestión se ve imposibilitada de ser entramada por el significante en un síntoma.

Por eso el acting out, muestra y vela la esencia de lo que debe mostrar, que permanece invisible.

El síntoma, en cuanto a su estructura entraña goce, por eso, en su esencia no es un llamado al Otro, de allí que el síntoma no llame a la interpretación.

En cambio el acting out, es un llamado al Otro y demanda interpretación, lo cual quiere decir que no es eso lo que le hace falta. Desde ya, toda la familia lo interpreta, como venganza, odio, celos, pedido de mimos, masoquismo, o tenemos también las interpretaciones psicoanalíticas : si roba es porque espera un niño del padre, etc.

El acting out presenta y recorta un objeto señuelo en la escena : el robo, la droga, la promiscuidad sexual, la relación con la Cocota de la joven homosexual, un embarazo, un aborto, un accidente, comer sesos frescos, etc. , para indicar sólo por este medio que hay otro objeto, el mío, el "a" que soy en el deseo, y que merecería ser contado en el Otro como "la falta del Otro", según desarrollé al comienzo.

Es ilustrativo el acting out analizado por Lacan de la paciente de Margaret Little, llamada Frida. Resulta interesante por no tratarse de una paciente adoptada, quien repetía un acting de robos cleptomaníacos, por los que incluso fué detenida por la policía. El análisis reveló que eran desencadenados por cada visita de su madre a su casa.

La madre representaba un Otro para el cual nada del sujeto parece haber jamás despertado ningún deseo, y el acting, inducido por esta presencia traumática que pone en juego cada vez la caída del sujeto como "a", recorta el señuelo del robo para indicarse. En verdad, cabe decir que nunca fué acogida o adoptada por su propia madre y a la inversa, sí lo fué por una amiga de ésta, Ilse, para la cual la niña fué una falta, y este hecho desencadenó un duelo dramático, al enterarse Frida de la muerte de la misma.

Voy a comentar un caso de supervisión . Se trata de Flavia, quien tiene 15 años, y viene a la primera entrevista con su madre adoptiva de 45 años, la que se dedica a la pintura y da clases.

La madre la adoptó siendo soltera, y entre los 5 y 10 años de Flavia, vivió con un hombre con el que Flavia se encariñó. En ocasiones, Flavia ha querido llamarlo pero la madre se opone.

Flavia se queja de que su madre no la deja vivir y le resuelve todo . "Si me resolvés todo, ¿qué haría yo sin vos ? No me siento inútil, como te pasa a vos con la abuela.".."Mi mamá me exige con la queja, no me ordena." Efectivamente, la abuela suele tratar de inútil a la madre.

Según la madre, los disgustos que Flavia le dá a su abuela, la podrían matar.

Flavia sale con un chico de la calle, que abre la puerta de los taxis, para horror de su madre y su abuela.

Este chico tuvo dos parejas de padres adoptivos, y estuvo en dos orfanatos. De él dice Flavia : !Qué suerte que no tiene madre!

Además, Flavia quiere entrar al Colegio Militar "porque ahí te tratan como a un soldado, es exigente, y quiero aprender a defenderme." "Mi mamá tiene poco trabajo, y yo quiero trabajar para irme a vivir sola".

Madre: "ella quiere mucha libertad, pero duerme conmigo, para no llegar tarde al colegio, y no se lava ni un calzón"." Ella sale con el novio, que le contagió una angina, y yo siempre le digo a él, que cuide a la nena, y al final me la enfermó". La madre teme que el muchacho tome droga e induzca a su hija.

Madre: "Flavia se distrae mucho, hasta con una mosca, hasta que alguien la mate." La madre misma ha amenazado con tirarse del balcón, y Flavia ha dicho : "yo también me subo al balcon y te empujo"

A los 15 años, la madre se embarazó y abortó;dice que fué un destrozo, que "la hicieron pelota adentro", y que desde ahí no pudo tener más hijos. Pero , en verdad, decidió en ese momento, a los 15, que iba a adoptar una nena que se llamara Flavia, " a partir de ahí fué mi proyecto". "Nunca creí que pudiera ser madre".

Cuando la adopta, deja de lado presentar sus obras para aspirar a un premio nacional en pintura.

Entrev. Individual con Flavia : "Fuí a un cumpleaños de 15. Me transé a un negro. Transé uno atrás de otro. Salgo para no estar con mí mamá. ( Se pelea fisicamente con las mujeres, se toca los músculos, quiere defenderse o pelear).

Cuando falta al colegio va al cementerio. "es como la casa sin la madre".

"Le pedí un pantalón a mi mamá y me dijo que no porque yo no le doy nada. Me pregunto ¿qué quiere? No sé, que le dé mas besos…no sé, yo le compraba regalos y los rechazaba. No sé qué quiere de mí." Antes de la segunda entrevista Flavia hace un intento de suicidio bebiendo una mezcla de remedios para plantas y pastillas para dormir de su madre. Esta llama a la analista , la cual le dice que vayan a un hospital o un servicio de toxicología, a lo cual, la madre dice que no es necesario porque ya vomitó y quiere evitar que intervenga la Policía y se vuelva más pública la situación .

En la entrevista siguiente Flavia dice que ya lo tenía preparado desde hace un año . Dice que se quiso matar porque : "me peleé con José, fué por teléfono y le dije que no quería salir más, porque me transé al negro y no podía salir más con él, traicionarlo."Y él me dijo: si te separás de mí me mato, y justo se corta la comunicación , y fuí y me tomé el líquido".

La madre le contó un cuento para enterarla que era hija adoptada. Se trataba de una osa que quería tener una osita pero no podía y adoptó una. Como la osita quería ser morocha y no quería tomar sol, bebía jugo de zanahoria. La osita es la nena y la osa es la mamá.

Sólo me detendré en la consideración de unos pocos elementos del caso.

La madre ha decidido la adopción de Flavia a los 15 años como "su proyecto" pero a causa de la pérdida del aborto y del "me hicieron pelota adentro", todo lo cual constituye la materialización efectiva de "nunca creí que pudiera ser madre".

Es decir que "su proyecto" en la maternidad es al mismo tiempo el envés de su imposibilidad en la maternidad, en razón de que ese lugar sólo se encuentra reservado al Otro materno de quien el sujeto en su segregación ha devenido su "inútil" falo garante.

La realización de su "propia" maternidad, aún en la adopción, tendría como requerimiento estructural

la mediación del Padre y el descompletamiento del Otro materno. En lugar de ésto, el sujeto se ve aquí sustituído en una inversión del fantasma, por la Identificación al Otro materno que cuida a la hija inútil - ella le resuelve todo, prohibe el llamado al hombre y no necesita llamar al hospital o al Centro de Intoxicaciones; si sale con el novio teme que "se la enferme", o que la lleve a la droga-.

De esta manera, no se trata de la hija en tanto "deseo viviente", sino de la misma en tanto objeto de su fantasma.

En la primera entrevista Flavia se pregunta qué otra cosa quiere su madre en ella más allá de cuidarla en el semblante imaginario de "la inútil". Es decir, busca el objeto que ella podría resultar en tanto causa del deseo en el Otro, es decir como la falta del Otro.

La relación que sostiene con José es la escena del acting out dirijido al Otro materno, en tanto José configura un objeto marginal, un resto ya caído del deseo del Otro que recorta e indica el lugar imposible para Flavia como falta del Otro.

Es patente en la estructura la debilidad del Nombre del Padre que Flavia busca articular tanto en el llamado al ex-marido de la madre, en el ingreso al Colegio Militar, la ida al cementerio donde sólo hay nombres, -cualquier tumba puede ser la de un padre-, como en el hecho de la consulta misma donde viene a denunciar a la madre. Es un hecho que la adopción no requiere un padre, como refiere el cuento de la osa.

El pasaje al acto se produce en un automatismo ante la pérdida de José que es el soporte del sujeto en el acting out. En ese punto se " corta la comunicación" con el Otro y el sujeto sale de la escena por el marco significante de los somníferos de la madre y el remedio para las plantas, que evoca el jugo de zanahorias que bebía la osita adoptada para ser morocha.

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